Reseña de “Lo que queda de ti”

Reseña de “Lo que queda de ti”

Sorprendentemente, leer este poemario me ha hecho recordar muchos momentos de mi pasado. He viajado a mi época universitaria, he revisitado mis pensamientos y, por si me cabía alguna duda, me he vuelto a dar cuenta de lo difícil que es este género. En esta reseña de Lo que queda de ti os contaré por qué lo recomiendo.

La autora, Taniana Bicchieri, nació en Madrid en 1976. Tras la muerte de su padre cuando era adolescente, vivir en Londres y en EE. UU., indica que siempre se ha sentido atraída por la literatura. Siempre ha estado rodeada de libros, de escritores y de poemas. Por eso mismo, desde que recuerda que vislumbra escribiendo sobre su vida. Cuando regresó a España, en su maleta traída muchos de estos poemas. Como bien indica en su biografía, esta obra «recoge los restos de su vida».

En uno de los primeros poemas, el tercero, «Todo es absoluto», leo uno de mis versos favoritos del poemario. Dice así: «Todo es absoluto y / temporal». Precisamente ahí encontramos uno de los principales puntos del poemario. Los sentimientos, para quien los siente y los muestra, son importantísimos, ilimitados; pero cuando el tiempo pasa llegan a su fin. Se nota en los versos que se habla desde una verdad, desde una intensidad que es difícil fingirla. Si la autora lo ha conseguido, bravo, pocos lo hacen con esa capacidad.

En el hecho de escribir también se encuentra la terapia, el olvido —si es que eso es posible—. Leer este poemario es lo más próximo a conocer los sentimientos más puros de la autora. En pocas palabras: este poemario es el diario de la autora y eso es de agradecer.

Hace algunos años acostumbraba a leer poemarios breves, sencillos, lo conocido como «poesía juvenil». Es más, cuando leía versos con composiciones más complejas, palabras que tenían varias interpretaciones o simplemente textos que sonaban añejos, los desechaba. Cuando empecé a estudiar Filología Hispánica conocí lo que era la poesía. Y no, no es un género menor ni sencillo.

Si se hiciese un estudio de estos poemas se podría ver el gran trabajo que lleva detrás. En su estilo, además de la sinceridad de la que vengo hablando, se puede ver un gran conocimiento. Apegada al verso libre, hay otros muchos recursos: repeticiones, metáforas, construcciones de imágenes mentales por la musicalidad de las propias palabras —y el color que desprenden—…

Para finalizar con esta reseña, me gustaría resaltar el poema de la página 51: «El consejo». Os comparto tres versos para que os enamoréis de su prosa: «Para vivir, sobran las excusas / y los miedos»; «Para vivir, solamente hay que inspirar». Precisamente eso es lo que has conseguido en mí, Tatiana, me has inspirado y estoy feliz de haberte descubierto. Gracias por mostrarte así al mundo.

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